Una empresa nacida en Castellón de la Plana con una convicción clara:
la tecnología de visión más avanzada del mundo debe caber en una sola montura.
ClarityLines nació en 2021 de la colaboración entre un grupo de ingenieros ópticos y especialistas en fotónica de la Universitat Jaume I. La pregunta era sencilla en su enunciado y profunda en su respuesta: ¿es posible fabricar una lente que piense?
Cuatro años de investigación, tres prototipos y un Premio CES después, la respuesta es sí. Hoy, cada par de gafas ClarityLines incorpora un microcontrolador de última generación, sensores de distancia de precisión milimétrica y materiales de cristal líquido desarrollados en nuestro propio laboratorio de Castellón.
No somos una startup de gadgets. Somos una empresa de ciencia aplicada que respeta profundamente la tradición óptica española y aspira a redefinirla.
Inicio del proyecto en el laboratorio de fotónica de la UJI. Primeras pruebas con cristales líquidos electroactivos.
Primer prototipo funcional con autoenfoque en tiempo real. Validación clínica inicial con 200 pacientes voluntarios.
Apertura de la tienda online y lanzamiento de los modelos Clarity Air, Clarity Pro y Clarity Elite. Más de 4.000 unidades en el primer trimestre.
CES Innovation Award en la categoría Accessibility & AgeTech. Reconocimiento internacional a nuestra tecnología de lente adaptativa.
Doctora en Ingeniería Óptica por la UJI. Lleva más de doce años investigando materiales de cristal líquido y su aplicación en dispositivos médicos. Ponente habitual en el congreso SPIE Optics + Photonics.
Ingeniero de Telecomunicaciones y especialista en sistemas embebidos de ultra bajo consumo. Diseñó el microcontrolador propietario de las ClarityLines desde cero, optimizando latencia y autonomía energética.
Oftalmóloga con especialidad en baja visión y adaptación de ayudas ópticas. Coordina todos los ensayos clínicos y vela por la seguridad y eficacia de cada nuevo modelo antes de su comercialización.
Cada componente de nuestras gafas supera los estándares CE y FDA antes de llegar a la cadena de montaje. No publicamos ningún dato clínico que no haya sido revisado por pares externos e independientes.
Publicamos los resultados de nuestros estudios clínicos de forma íntegra, incluyendo los casos en los que los resultados fueron inferiores a nuestras expectativas. La confianza se construye con datos reales.
La tecnología solo tiene sentido si es invisible para quien la usa. Por eso cada iteración de diseño pasa por pruebas de usabilidad con personas reales, de distintas edades, condiciones y estilos de vida.